Invertir puede ser complicado, y los bienes raíces comerciales son una industria amplia. Combinar ambos puede causar dolores de cabeza, incluso a los inversionistas más experimentados. En este artículo, aprenderá cómo invertir en bienes raíces comerciales: los detalles sobre los fundamentos de los bienes raíces comerciales, de qué se trata, sus distintos sectores y subindustrias, si vale la pena invertir en ellos, cómo puede hacerlo y qué se considera un buen rendimiento.
Empecemos por los cimientos.
¿Qué son los bienes raíces comerciales?
CRE, o bienes raíces comerciales, son los terrenos e inmuebles utilizados con fines empresariales. Locales comerciales, centros comerciales y espacios de trabajo, en lugar de espacios para vivir. Los inmuebles que se utilizan como espacio habitacional se consideran bienes raíces residenciales. Sin embargo, al comprar cualquier propiedad con más de cinco puertas (o cinco unidades), como un edificio multifamiliar, por ejemplo, se considerará bienes raíces comerciales, aunque haya personas viviendo en él.
Tipos de bienes raíces comerciales
Cuando escucha las palabras "bienes raíces comerciales" probablemente imagina edificios altos y reflectantes hechos de vidrio con una antena en la parte superior, e incluso oficinas llenas de cubículos donde se filtra la luz del sol. Invertir su dinero en CRE como LP sin conocimiento previo, en el mejor de los casos, puede quitarle el sueño y, en el peor, hacerle perder millones. Así que estos son los cuatro sectores básicos hacia los que fluirá su dinero al elegir el CRE como vehículo de inversión:
Oficinas
Consiste en bienes raíces compuestos por edificios de oficinas. Esos rascacielos, torres urbanas y parques empresariales. Los inquilinos preferidos serían bufetes de abogados, compañías de seguros y sedes de bancos. Los plazos de arrendamiento de este sector suelen ser más largos, oscilando entre 5 y 10 años.
Multifamiliar
Como se indicó anteriormente, cualquier propiedad residencial que ofrezca más de cinco unidades (o cinco puertas) se considera CRE, aunque haya personas viviendo allí. Por ejemplo: edificios de apartamentos, complejos residenciales y casas adosadas. El tamaño y el número de unidades pueden variar ampliamente. Este tipo de CRE es uno de los favoritos entre los inversionistas debido a su flujo de caja más seguro. Las personas siempre necesitarán un techo bajo el cual vivir. Cuantas más unidades/puertas, menos probable será que pague de su bolsillo por vacantes. Además, las rentas para los inquilinos de este sector siempre van al alza, mientras que en otros sectores tienden a estancarse durante más tiempo. Los contratos de arrendamiento en este sector son flexibles, especialmente en cuanto a duración. Es común encontrar contratos de seis meses y de un año, pero no más largos. Existen contratos mensuales, pero son escasos.




