El mundo del sector inmobiliario comercial está cambiando, una vez más. Tras años en los que el trabajo remoto dominó el panorama corporativo, cada vez más empresas están llamando a sus empleados de vuelta a la oficina, al menos de forma parcial. Esto significa que la demanda de espacio de oficinas está repuntando, pero no se trata de un escenario habitual. Los empleados quieren mejores entornos de trabajo, las empresas buscan más flexibilidad y los inversores inmobiliarios deben ser más estratégicos que nunca.
Si usted es una firma inmobiliaria que está evaluando operaciones con espacios de oficinas, la pregunta es: ¿debería comprar, construir o renovar? La respuesta depende de sus objetivos financieros, las condiciones del mercado y el momento oportuno. Analicémoslo en detalle.
Cuándo tiene sentido comprar un espacio de oficinas
Comprar un edificio de oficinas puede ser una excelente decisión, si encuentra la operación adecuada. En algunas ciudades, los precios de las oficinas siguen siendo más bajos que los niveles previos a la pandemia y, si adquiere una propiedad al precio correcto, puede obtener rendimientos significativos a medida que las empresas restablecen su presencia en las oficinas.
¿Por qué comprar?
- Quiere algo listo para ocupar (o casi).
- Las condiciones del mercado le favorecen: precios más bajos, altas tasas de desocupación y propiedades en dificultades que pueden recuperarse.
- La ubicación es privilegiada y tiene valor a largo plazo.
- Identifica una oportunidad de valor añadido al modernizar el espacio para satisfacer las exigencias de la fuerza laboral actual.
Ejemplo: si un centro corporativo como Nueva York o San Francisco todavía tiene edificios de oficinas con precios por debajo de su valor, comprar podría ser una gran jugada, especialmente si las empresas continúan trayendo de vuelta a sus empleados en mayor número.
Cuándo construir un nuevo espacio de oficinas es la mejor opción
Si dispone del capital y la paciencia, construir desde cero le otorga un control total. Es una decisión a largo plazo, pero le permite crear exactamente el espacio que necesitan los inquilinos (o su propia firma).




